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Salir a la calle con niños pequeños entraña un cierto riesgo.

Es necesario llevarlos de la mano, estar atentos al cruzar calles con tráfico, …velar para que no se pierdan. Y hacer crecer en ellos la confianza de saberse acompañados y cuidados.

Glicerio percibió la necesidad de estar al lado de los alumnos una vez finalizadas las clases. Ideó un sistema de acompañamiento  que ayudaba a los muchachos de las Escuelas Pías a llegar a sus casas evitando los riesgos del tráfico (de carros y carruajes) de la Roma de 1600.

Propuso a san José de Calasanz que, una vez finalizada la jornada lectiva, se distribuyesen los alumnos para poder acompañarlos a sus casas. De este modo, los escolapios guiaban  y custodiaban estas filas de niños hasta que, en la puerta de sus domicilios, eran recogidos por las familias.

La práctica de las filas iniciada por Glicerio en el verano de 1615 contribuyó significativamente a cuidar la vida de los alumnos dentro y fuera de las aulas escolares.